Mostrando entradas con la etiqueta DESAHOGOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DESAHOGOS. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de enero de 2009

Hace un año tal día como hoy, moría un poco. Una parte de mi descansaba, otra lloraba desconsolada. No pienses que estoy obsesionada, sólo es que te echo de menos.



No he ido, pero ¿sirve de algo?. He vuelto a soñar contigo. Teníamos una de esas charlas pausadas, íntimas, y me preguntabas cómo iba todo. Sonreías. No me hace falta mucho más.Y la Naturaleza, tan sabia ella, sigue su curso a pesar de las ausencias.

viernes, 2 de enero de 2009

A mi manera

Y un año más que ni por asomo será parecido a éste que hemos acabado.
Y un año nuevo que sin remedio tenemos que estrenar.
Desde luego imposible que se parezca al 2008.
Ni por lo bueno, ni por lo malo.
Tantos extremos agotan, tantas emociones extenúan.
Pero seguiré a mi manera,
y te volveré a escuchar cada vez que acabe la noche
y moveré mis caderas
y pasearé por la vida
y mis lágrimas volverán a surgir
sin remedio.
Asi que, subamos el volumen y dejémonos llevar.

domingo, 2 de noviembre de 2008

maestro

Y pensaba que no,
que no lo iba a hacer,
pero caigo una vez más
en tradiciones ancestrales.
Ni la borrachera del viernes me hizo dejar de pensar,
ni un sólo día pasa sin recordarte.
Se desvanecen los demás,
y mi corazón se estremece.
Mi mente se acelera.
Los sentimientos se revuelven una y otra vez.
Jamás pensé que te iba a echar tanto de menos.
Tanto de más. No te he visto. No te veré.

Pero sé que te grabaron "maestro".

"Pude anegarme en el fuego
de tus inmensas miradas.
Pude contemplar tu recuerpo
cumpliendo así mis deseos.
Fueron minutos intensos...
Mi corazón se agitó.
Pertinaz aguacero
era el símbolo del duelo,
en que dejaba tu adios,
a mi pobre corazón..."

lunes, 8 de septiembre de 2008

Tranquilo

La vida da vueltas,
vueltas y vueltas
que me hacen recordar,
que me hacen pensar:
el estar muy lejos de aquí.

No pudo ser y se queda en pastillas.
Puta psicosis que impidió su vida.
Tiempos de paraolimpiadas,
- entrena, que te seleccionamos.
(Le decían).
Rodó y rodó y se quedó quieto.

Ahora con algunos kilos de más,
casi tiene que concentrarse
para mover las piernas
y poder andar.
La lentitud en todos y cada uno
de sus actos me hacen recordar sus
ocho segundos en 60 metros.
Si entrenas bajarás tu tiempo...

El tiempo se acabó para él.
Diez minutos para abrir
el envase de su medicación,
entrenaremos para que baje,
tranquilo, poquito a poco,
muy poquito a poco.
Tan despacio como haga falta,
igual un día ya no tendrás que practicar,
tranquilo, no hay prisa.
Tranquilo, que todo se pasa.
Tranquilo.

miércoles, 7 de mayo de 2008



Respiro hondo
cierro los ojos.
El tiempo pasa y
yo no lo noto.

Inspiro y espiro
consciente de cada movimiento.
nariz, estómago, boca.
Inspiro otra vez.

Si.
Creo
que
podré
seguir...

miércoles, 30 de abril de 2008

malos tiempos



Comentarios hirientes
de quien se supone
te quiere más que a su vida.
Desprecios irónicos
del que me tendría que apoyar.


No les entiendo.
No les comprendo.
Ya no los comparto.

Rememoro cuando ya de pequeña
pensaba que era adoptada.
Siempre me sentí desplazada
de esos dos que quedan.

Sigo sin entender
porque soy incapaz de ignorarles.
Sigo sin comprender
porque me siento tan diferente.
No. no quiero compartir con ellos.

Conseguí una sóla palabra.
(Ni un verso, ni una línea...)
Una única palabra
(ni un recuerdo, ni un beso)
Una sola idea
(no sé siquiera si lo veré)

Total para nada.
Sólo quedan pellejos y huesos
y muchos gusanos haciendo su labor.
eso sí, sellados con mármol
y con hueco para la que venga...

ni allí le dejará tranquilo.

domingo, 20 de abril de 2008

...




El mar, al fin, tiene fondo y forma;
el amor es un abismo insondable.


lunes, 17 de marzo de 2008

Aprendiendo


Deseos enmascarados

en palabras escondidas.

Daños sin sentido,

sin saber bien el por qué.


Diferencias generacionales

problemas morales.

Principios confundidos,

vidas dispares.


No sé en que punto te perdiste,

pero te quedas sólo y ni lo ves.

Respondes sabedor de tu pérdida,

nunca fuiste lo que un día pensaste.


La vida te lo facilitó,

no supiste aprovecharla.

Mucha teoria y poca práctica.

No siempre estaré ahí.

Empiezo a desaparecer.


Protagonista de nada,

amigos inexistentes,

te sobran las palabras,

y los hechos no aparecen.


En sexto lugar me pones,

caiste al último en un instante.


Demasiados intentos para

ser un hermano no elegido.

Duele, sí. Pero aprendo.


Ya no hace falta que

plastifiques nada,

te enteraste que era mío,

y perdió el interés para ti.


Detalles, y detalles

que se acumulan y acumulan.

Y me cansan y me agotan,

y empiezan a no dolerme.


Me dices que no te entiendo,

¿acaso entiendes tú?

once y media,
y aún dudabas si llamarme.

Hasta en eso fuiste egoista.

Protagonista de miserias,

de abrazos hipócritas.


Estoy aprendiendo a

prescindir de tu presencia.

Algún día lo conseguiré.


4 horas


Atrás dejaré tu vida,
mis escuchas,
tus borracheras,
mis abrazos,
tus lloros de cocodrilo.
Mis llaves.

Ajena a esa casa,
a tus sentimientos,
a tu parafernalia,
a tu egoismo.

Ignoraré tu enfermedad,
tus problemas,
tus desvaríos,
tus historias.

Haz lo que dices
por una vez en tu vida,
se coherente con lo que escupes.
Vive tu vida, sí, pero olvídame.

Viviré la mia
con el borrador a mano.
Borra tú mi número.
Siempre llegas tarde.

Ya no me quedan pañuelos para ti.
Los agotaste todos.
Se diluyó el jabón para lavarte.

Te toca a ti conocerme,
te toca a ti preguntar,
te toca a ti decidir tus prioridades.

Las mias, las dejaste claras.
Y, aunque no te importe,
y jamás leas esto ,
porque sólo te intereso

para pedir y pedir...

aquellas cuatro horas,
de ignorancia,
de inocencia,
de ausencia,
nunca las podré olvidar.

Como siempre, tarde.
como siempre, como siempre.

Y para siempre...

jueves, 13 de marzo de 2008

frío.


Joder. Hoy estaba congelada el agua.
Mala semana para aplacar arrebatos.
Quedaba algo de naranja en el cielo,
las olas llegaban fuertes,
el escalofrío se tornó en congelamiento.

No dio tiempo para pensamientos.
El frío se apoderó en un instante
de todo mi cuerpo.

Sin estudiar mucho las palabras,
casi todo ha quedado dicho.

Aprendí a aceptar sin desaparecer,
a mi manera, dice mi canción.

Hace años soñaba con él.
Este año no lo consigo,
he escrito tantas cosas
que no queda espacio para evocar.

Aprendí a soportar todo lo que quedaba por hacer,
a sentir de nuevo el mar.
Es listo el puñetero.

Tendré que esperar que lleguen mejores aires
para volverle a consultar.

domingo, 17 de febrero de 2008

Ausencias

El sueño tomó alas,
y una racha de viento
lo empujó hacia el suelo.
Ahogando lo vivido,
se quedará en bellos recuerdos.

Contradicciones en soledad,
invierno duro el de este año.
Ausencias forzadas
que no he podido decidir y
sólo me quedará recordar.

Ausencias que intuyes
y se hacen realidad.
Ratos extraños:
volveré a racionalizar
e intentar entender.

Transformar sentimientos
y mantener su presencia.
Los sentimientos duelen
y la pérdida indescriptible.
Mejor dejar de pensar.

miércoles, 23 de enero de 2008

Miradas

¿Qué miro tras los cristales?
Nada responde a mi mirada.
Tan sólo el negro asfalto,
tan sólo duro cemento.
Máquinas veloces,
personas sin sentido.

Muy vaga es la mirada,
el miedo no deja ver,
pero alguna mirada amiga
me observa.

Me pierdo en trozos de hielo,
en estos días tan tristes,
en estos días tan fríos.

Con una mano amiga,
mis lloros serán apagados.
Extiendo mi mano temblorosa;
quizá se sienta asida
por otra mano amorosa.


Aguanto otra mirada,
para que no se pierda
en un triste infinito.

Mis labios crispados por el miedo
serán sonrisa distendida
cuando choquen con los otros
que esperan anhelantes.

domingo, 20 de enero de 2008

El viaje

Para mi, basta el recuerdo;
para tu libertad, bastaba tu muerte.
Desde mi boca llega hasta el cielo
lo que estaba dormido en tu pecho.

Está en ti, el recuerdo cada día;
llegas como el rocío a las corolas,
socavas el horizonte con tu ausencia,
eternamente en fuga como la ola.

Cantas en el viento, como los pinos.
Como ellos, serás alto y taciturno
y entristece tu partida,
como un viaje esperado,
doloroso y eterno.
Evocador como un regio sendero,
te poblarán ecos y voces nostálgicas.

Yo desperté, y a veces, emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

sábado, 19 de enero de 2008

Descanso

Y en la soledad de tu ausencia nos quedamos
Muerte tan ansiada y tan temida.
Tardaste demasiado en llegar.
A veces te adelantas, otras…
Te haces de rogar.
Entre lágrimas y recuerdos
pasaremos estos tiempos de ausencia.
Sé que te vas con el corazón limpio.
Sabes que siempre te idolatré.
Sabemos tantas cosas, y tan pocas…
que las palabras se diluyen en mi mente,
ante el torbellino de sentimientos que experimento.
Descanso, Ausencia. Tranquilidad. Añoranza.
Aún está tu cuerpo en la tierra.
Enseguida te quedarás sólo.
Descansa mi amor, que aunque la vida te lo puso duro,
Algunas cosas hiciste: me creaste a mi, entre otras.
Y conforme crecía te sentía parte de mi ser.
Te recitaba poesias inventadas,
y tu baba caía por los lados.
Y sentía que me acompañabas,
me apoyabas, me querías. Te quiero.
Muchos te llevamos para siempre hasta que nos marchemos también.

Duplicados


Ratitos intensos


Ahora acabo de encender un cigarrillo, al tiempo que enciendo mi imaginación. Al mismo tiempo que me enfrento a la vida. Se entremezclan entre los deseos y las realidades. Se diluyen en mi retina la boca desdentada que me mira, y esos ojos que me besan. Una lágrima muere en mis labios. Salada. Dura. Dulce.

Hoy se coló un pajarillo por la ventana de la cocina. Revoloteaba pegado al cristal intentando salir. Sus alas no volaban. Sus patitas no le ayudaban. Una mano amiga le ha abierto la ventana.

Ojalá se pudiera dejar volar así de fácil a todos los pajarillos atrapados en esta vida.

No hay nada en este mundo como encender la imaginación después de un cigarrillo y pasar a un punto y aparte.



Antonio.

Aguantas encogidito aferrándote a la vida.
con llagas que duelen mirarlas
y gritando tu vida ya incoherente.

Te ha vuelto la mirada inocente
del que tiene todo por descubrir.
Ya no me duele que no me reconozcas
(te oigo llamarme cuando duermes).
Quizás ahí vuelvas a ser tú.

Te abrazo y revivo.
Te miro y sufro.
Nos queda poco tiempo.
Aprovechémoslo.
Siguen las miradas cómplices
en esos ojos que ya no ven,
(los tuyos enfermos y los mios llorosos.)

No quiero que te vayas, pero deberías descansar.

Déjame que vuelva a acariciar ese pelo canoso.
Déjame que corte tus uñas que te arañan.
Déjame alimentarte con batidos y sacie esa sed que no tienes.
Déjame que hidrate el papel de fumar que envuelven tus huesos.
Déjame quedarme un ratito contigo.
Y luego te vas....




Afrontando realidades. (17-01-2007)

Por fin la nube se deshizo. Pasaste dejando huella. Una huella muy profunda.
Llegaste al corazón de muchas personas. Hoy un ex-alumno tuyo escuchó por casualidad tu nombre en un bar, y se acercó a preguntar, dijo que eras un ser entrañable. Cuando escuchó que te habías muerto, se deshizo en lágrimas. Hacía 14 años que no te veía.
Te fuiste por fin encogidito, y ya descansas tranquilo.
Ahora nos queda el duelo. Nunca se está preparado para esto.
Demasiados años de sufrimiento sin necesidad, demasiados esfuerzos para mantener el cuerpo vivo, total, para morir con los ojos abiertos.
Al menos te tuvimos un tiempo, te dejaste hacer.
Me hiciste caso y te fuiste a descansar. El pajarillo por fin salió por la ventana.
Con las rodillas encogidas, diste tu último suspiro y te quedaste quietecito. Dice tu mujer que ya no puedes cerrar la boca. He sido incapaz de verte. No quiero recordarte así.Siempre te tendré con aquella sonrisilla que me dedicabas a mí, o con la cara de complicidad cuando las cosas se torcían.
Gracias por irte.
Gracias por haberte conocido.
Gracias por ser quien eras.
Gracias Papá, porque algo me dijo ayer que me volviera casa.
Llegué a las ocho. Te esperaste a que aparcara.
Gracias por haber existido y haber podido disfrutar de ti.
No volverán tus comentarios, no escucharé más tus lecturas, ni tu las mías, pero hace tanto que no sé si escuchabas, que las tuyas, las tengo grabadas dentro de mí.
Me dejas llorando, y me dejas tranquila. Perdóname por desear tu marcha, pero te merecías descansar.
Mi padre, mi poeta, mi admirado, mi cómplice, mi entendedor, mi apoyo, mi vida…
Siempre estuviste en mi corazón, hoy lo ocupas todo, y seguirás viviendo en un rinconcito.
No desaparecerás, porque en mi memoria seguirás vivo por siempre.

Te quiero. Te dejo entre tus rosas preferidas.