viernes, 21 de noviembre de 2008

Nada nuevo que contar

Estadios letárgicos:
no hay mucho que contar,
los días transcurren
y las noches les siguen.

Los sentidos invernan
en este año extraño.
Algunos de mi especie
emigran a tierras lejanas.

Y me envuelvo en mi cueva
observando el cielo,
temiendo al invierno
y que vuelvan los recuerdos.

La tranquilidad me ronda,
no estoy acostumbrada a ella,
creo que por eso nací en verano.
Me encenderé un cigarrito...

domingo, 2 de noviembre de 2008

maestro

Y pensaba que no,
que no lo iba a hacer,
pero caigo una vez más
en tradiciones ancestrales.
Ni la borrachera del viernes me hizo dejar de pensar,
ni un sólo día pasa sin recordarte.
Se desvanecen los demás,
y mi corazón se estremece.
Mi mente se acelera.
Los sentimientos se revuelven una y otra vez.
Jamás pensé que te iba a echar tanto de menos.
Tanto de más. No te he visto. No te veré.

Pero sé que te grabaron "maestro".

"Pude anegarme en el fuego
de tus inmensas miradas.
Pude contemplar tu recuerpo
cumpliendo así mis deseos.
Fueron minutos intensos...
Mi corazón se agitó.
Pertinaz aguacero
era el símbolo del duelo,
en que dejaba tu adios,
a mi pobre corazón..."

domingo, 19 de octubre de 2008

Lazos



Me confundo con los lazos,
me aturulla tanto color y
nunca sé cual toca ponerme.

Ayer visité a una amiga "unipectoral":
no me pareció prudente ponerme un lazo,
y dejé que sus lágrimas
recorrieran sus mejillas
para dar paso a una sonrisa
imaginando el nuevo
tamaño que iba a conseguir.

Enterré a varios amigos
teñidos de rojo ignorante,
los vicios les pasaron factura.
Aunque recuerdo el año pasado
cuando alguno sacó sus plumas a pasear:
"brindo hasta la cirrosis por la vacuna del sida"

El negro los gasto en ocasiones,
los medios de comunicación nos alertan
de esos asesinatos sin sentido.
No nos los ponemos para los muertos de las guerras,
esos... esos se quedan en estadísticas.

Descubrí que tenía que haber ido
de morado, pero eso lo averigué
tarde, cuando los recuerdos
solo los tenía yo.

Un día al año nos vestimos de azul,
los niños dibujan sus palomas,
y solemos salir a cantar.
La pena es que se les olvida pronto
las bonitas frases que lanzamos al aire
y que en su bendita inocencia,
(porque alguno queda aún)
creen que llegan a su destino.

Me faltan verdes quirúrgicos
y amarillos desaparecidos,
algún día me recordará alguien
que desde mi solapa se arregla el mundo.

De momento sigo con camiseta
y sin ojal donde colgarlos...

miércoles, 24 de septiembre de 2008

la maceta

No tengo un gran jardín,
tan sólo unas cuantas macetas.

Hoy, entrando el otoño...
asomó una ramita con fuerza,
directa al corazón.

Los pelos de punta,
y una gran sonrisa.

Afortunadamente,
la vida
me sigue sorprendiendo.

lunes, 22 de septiembre de 2008

por ...

Observando con miedo
la bestia que hay en mi interior
divago pensamientos
que no deberían existir.
Como un animal salvaje
que huye y se esconde,
y que aguarda en silencio.

Por no dañar,
por no remover,
por deseos,
y ¿por qué no?
por amor.

Los instintos primarios
se descontrolan
y en ocasiones,
saco las garras salvajes
que me queman por dentro,
y huyo de lo establecido
y corro en mi imaginación.

Porque no podría vivir
sin ella.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Tranquilo

La vida da vueltas,
vueltas y vueltas
que me hacen recordar,
que me hacen pensar:
el estar muy lejos de aquí.

No pudo ser y se queda en pastillas.
Puta psicosis que impidió su vida.
Tiempos de paraolimpiadas,
- entrena, que te seleccionamos.
(Le decían).
Rodó y rodó y se quedó quieto.

Ahora con algunos kilos de más,
casi tiene que concentrarse
para mover las piernas
y poder andar.
La lentitud en todos y cada uno
de sus actos me hacen recordar sus
ocho segundos en 60 metros.
Si entrenas bajarás tu tiempo...

El tiempo se acabó para él.
Diez minutos para abrir
el envase de su medicación,
entrenaremos para que baje,
tranquilo, poquito a poco,
muy poquito a poco.
Tan despacio como haga falta,
igual un día ya no tendrás que practicar,
tranquilo, no hay prisa.
Tranquilo, que todo se pasa.
Tranquilo.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Bailemos




Bailo sola, conmigo misma.
Cierro los ojos y no pienso más.
El pensamiento siempre se me adelanta
y no te quiero pisar.

Poniéndome hasta las orejas,
cerrando los ojos dejándome llevar.
"Follamos muy despacio,
hacemos el amor".
ven, bailemos juntos una vez más.

Aquí sentada en una nube
de un cuarto piso
viendo las horas pasar,
dibujo tu nombre en el cielo
entre calada y calada:
tu esencia se difumina entre humo.

Cuando me rozas estremezco
y empiezo a temblar.
Sé que no es nuestro tiempo,
pero lo pudo ser.

Y fantaseo con lo que no tengo
y con lo que tengo
y la música me vuelve a llevar...
y
Bailo...