lunes, 12 de mayo de 2008

La culpa fue de una nube


La culpa fue de una nube, nació entre algodones manchados de sangre y se confundió con el arco iris. Su madre le dejó entre cordones y despojos y se durmió. No dio para más. En aquel país no había sol. El arco iris fue pura fantasía.
Se alimentó de mañanas imposibles, y vivió entre testigos mudos de una hecatombe anunciada.
Entre putas y cabrones aprendió a sobrevivir. Daba algo más que amor. Soñaba con la luna inexistente. Quería ver debajo de la piel, dentro de los huesos. Todo lo que no se veía. Era un animal entre animales siguiendo los instintos. Tenía suerte, pertenecía a una especie en aras de la inexistencia. Se subió a su nube y allí se quedó a observar desde las alturas. Los días transcurrían sin muchos altibajos, pero tuvo visita: descubrió los placeres de la vida, se los trajo un nómada volador y disfrutaron durante algún tiempo.
Una mañana, que se alargó hasta el infinito, el desayuno se hizo esperar. La madrugada no le trajo nada bueno. Despertó de un salto y se cayó de la nube. Su ave emigró hacia tierras más cálidas porque echaba de menos el sol.
Trepó de nuevo limpiando sus pensamientos, para empezar de nuevo, pero ya no era lo mismo. Ni el detergente ni el suavizante consiguieron aclararle la vida. Ya no tenía seguridad de si iba o venia. De si estaba o imaginaba. De si amaba o deseaba. De si mentía o decía la verdad. De si todo fue un sueño o una realidad. Se acurrucó de nuevo entre sus nubes que empezaron a desteñir de rojo. Cuando se quiso dar cuenta, se había desangrado dulcemente entre algodones.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno, muy mágico y me encanta cómo juegas con las palabras en el texto. Otro beso, lleno de colores, que te lo has ganado. ;)

Divagando dijo...

Muchas gracias por tus palabras David. Un besazo para ti.

Nausicaa dijo...

Genial texto, dulce y aspero a la vez. La vida entre las nubes parece mas dura de lo q pensaba.

Divagando dijo...

Gracias nausicaa, tu si que eres genial. Las nubes se disipan, ya sabes... son de vapor. Un besazo.

Noé dijo...

Bien observado, las nubens se disipan...hay mucha sabeduria nestas palabras!
Noé,

Divagando dijo...

Un beso noé.